Baile para una boda

Se puede aprender a bailar para el día de la boda.
¿Qué bailaréis el día de la boda?

Las clases para novios que Antonio (el Cónsul, en Málaga) imparte, te pueden interesar si quieres hacer un baile bonito en tu boda y no tienes mucha idea de cómo llevarlo a cabo. Habla con él, explícale que quieres y él te dirá qué se puede hacer.

Es curioso observar, cuando llevas años bailando con grupos de gente y aprendiendo y/o enseñando salsa y bachata, lo frecuente que es que los novios y matrimonios discutan y peleen mientras aprenden a bailar. De hecho, son ellos, con diferencia, los que más discuten en clase. Supongo que será por aquello de la confianza y porque a nuestra pareja nos atrevemos a decirle lo que no nos atrevemos con desconocidos. Sea como sea, he visto a más de una pareja que no ha logrado salvar sus diferencias en clase y se han quitado de la academia.

Tienes que entender que tu pareja, como cualquier otro alumno en clase, no sabe bailar. Probablemente tú tampoco sepas y por eso habéis venido a aprender. Las mujeres suelen casi siempre aprender a bailar antes que los hombres y se impacientan con el progreso -algo lento- de ellos. Es algo natural y que si eres chica tienes que aprender a asumir: a ellos les cuesta más bailar (claro que a veces hay excepciones). Regañarles, atosigarles y pelear con ellos porque no les salen los pasos a figuras, te aseguro que es del todo contraproducente. Ni van a aprender antes porque les eches la bronca, ni van a mejorar porque te enfades con ellos. Todo lo contrario, porque sólo lograrás que se acomplejen, que te cojan manía y que aborrezcan el baile.

A mí con los compañeros siempre me ha ido muy bien alentarlos y decirles una y otra vez que lo hacen bien y que están mejorando mucho. Porque lo cierto es que casi todos los hombres, evolucionan con el paso del tiempo y aprenden tanto como las mujeres. Estimularlos y alentarlos es el mejor secreto para que mejoren. Cuando les haces ver que son buenos y los convences de que van bien, mejoran ellos solitos una barbaridad.

Muchas veces las personas necesitamos esos estímulos, que dejen de atisogarte y de burlarse de ti o reñirte, y que te digan “muy bien, pequeño saltamontes, hoy has aprendido una gran lección y estás progresando”. Pero a mucha gente le cuesta decirte que lo haces bien y parece que les va la vida en criticarte, despreciarte o sencillamente en silenciar tus logros.

Ni los escuches. Tú sigue adelante, perservera y lo conseguirás.

Autor: Vanesa.